El lenguaje es el sistema a través del cual el hombre o los animales comunican sus ideas y sentimientos, ya sea a través del habla, la escritura u otros signos convencionales, pudiendo utilizar todos los sentidos para comunicar.
Tipos de discursos segùn las funciones del lenguaje
De acuerdo con las funciones del lenguaje, pueden observarse los siguientes tipos de discurso:
- Discurso informativo: en el predomina la funciòn referencial del lenguaje. Ejemplo: Texto de caràter didàctico, informe tècnicos y cientìfìco.
- Discurso expresivo: predomina la afectividad del emisor frente a aquello de lo cual se habla. Ejemplo: Auto biografìa, diarios, comversaciones donde predomina lo afectivo, opiniones personales y tambièn en los artìculos de opiniòn, los editoriales y los artìculos periodìsticos.
- Discurso apelativo: el acento recae sobre el receptor con el objeto de influir sobre èl Ejemplo: sermones, textos polìticos , publicidad y propaganda , texto de opiniòn , programas de TV ,etc.
Este discurso se diferencia del anterior en la intenciòn que tiene el hablante; en el discurso expresivo predomina la afectividad , en el apelativo se nota una intenciòn comunicativa , es decir la de convencer al receptor de lo que se està diciendo .
- Discurso metalingüìstico : es el discurso mediante el cual se definen tèrminos. El ènfasis recae sobre el còdigo utilizado .Lo encontramos en los diccionarios, en los glosarios de tèrminos y, de manera general en cualquier discurso que tenga como intenciòn aclarar el significado de las palabras, como se dijo màs arriba definirlas.
DISCURSO ENSAYÍSTICO
La palabra ensayo, desde el punto de vista de su significado recto, indica “Acción y efecto de ensayar”.
Características del ensayo
a) Subjetividad: En el ensayo, a diferencia de lo que sucede en la didáctica, por ejemplo, el autor pone en juego su particular y personal modo de pensar y sentir. Y esto, precisamente, es lo que interesa al lector.
b) Originalidad: El ensayo, como género literario de características propias que lo sitúan por encima de otros que se le acercan o asemejan, requiere de parte del autor, condiciones especiales para que pueda cumplir con la finalidad intrínseca que lo informa.
c) Profundidad y precisión: Si bien el ensayo no agota la materia de que se ocupa, explorando y recorriendo tópicos distintos, esto no quiere decir que ha de hacerlo de una manera simplemente superficial y descuidada.
c) Diversidad de temas: El campo de acción del ensayo es extenso en cuanto a la cantidad o variedad de temas que pueden ser objeto de la apreciación y estudio por parte del ensayista.
e) Composición en prosa; lenguaje y estilo: El ensayo utiliza la prosa como forma literaria de expresión, y dentro de ella, como clase típicamente suya, la exposición.
f) Brevedad: La extensión del ensayo no tiene un límite característico propiamente dicho, pues los hay de cierta magnitud, dada la índole del asunto tratado y del estilo del autor.
Plan del ensayo
Con el ensayo ocurre lo mismo que con otros géneros literarios, en los cuales el sostenimiento a un orden esquemático riguroso no es lo esencial ni lo indispensable para el logro del fin que la obra se propone. Sin embargo, como el orden y método en el trabajo son aliados útiles, no es desdeñable el articular un sistema que permita un desarrollo conveniente, cómodo y satisfactorio tanto para el escritor como para el lector.
De ahí que se establezca cierto orden en la exposición de las ideas, que al mismo tiempo deje libertad para que el ensayista actúe con propiedad, soltura y tino. Este orden constituye algo así como la estructura interna del ensayo y comprende tres pasos o etapas, a saber: introducción, exposición y conclusiones.
a) Introducción: En la introducción el ensayista pone al lector en cuenta del tema y del asunto propiamente dicho, objeto de su estudio; la situación actual en que se encuentra el punto o puntos investigados; la orientación y finalidades específicas de su trabajo; los aportes dados por otros ensayistas sobre el particular; la importancia del asunto tratado, en fin, todo cuanto permita ilustrar al lector y disponer su ánimo para una interpretación cabal de cuanto interesa analizar y difundir.
b) Exposición: Una vez presentado el tema, entra de lleno el expositor a tratar el asunto con todo cuidado, analizando, comparando, escudriñando, criticando, relacionando sus apreciaciones con otras valiosas en el espacio y en el tiempo, sentando las bases apropiadas para construir su propio edificio: sus personales y subjetivos puntos de vista. La exposición es, pues, la parte medulosa del ensayo porque en ella pone de manifiesto el autor todo el acervo de conocimientos que sobre el particular posee, llevándonos de la mano por los más atrincados rincones del pensamiento humano, así como por su poder avasallador para contagiarnos con su original modo de pensar, avivado por el calor de su vehemencia.
c) Conclusiones: Finalmente, recorrido el camino de la exposición, llega el autor a la enunciación de sus propias y particulares conclusiones, siempre con una particularísima proyección de entusiasmo para que el lector haga a la vez sus personales apreciaciones, en un deseo de prolongar y difundir la cultura en forma noble, eficaz y amena
.





